jueves, 9 de julio de 2015

Nocturna en reyerta


Detalle de La noche estrellada de Vicent van Gogh
Fuente: http://www.moma.org/


[Si volviera a ver tu cara de nuevo, tú partirías con una cachhetada la mía para exponer la poca humanidad que tengo.]

La noche arropa mis deseos,
y tú acompañarás, dama melancólica,
estas horas de oscuridad;
empieza la eterna reyerta.

Saciaré la sed Eros,
con los jugos que emanan de tu ser,
me embriagaré con ellos,
más rápido que con el mezcal,
y ya en ese estado etílico,
desaparecerá el tiempo,
las manecillas del reloj volarán
como polillas, fantasmas del pasado,
que cazarán a las antiguas y etéreas relaciones.

Comer tu cuerpo y beber tu sangre,
tal comunión, misa noctámbula,
y tus ideas, como monaguillo,
quemaran incienso
y el aroma esparcirá a las antiguas musas.

Celosa amante será la luna,
envidiará tu belleza,
y arrojará el sereno frío,
para apaciguar tu soberbia figura.

Morderé tus muslos,
te despacharás con mi rojo tomate,
atacaré tu cuello,
y al finalizar la noche
no seré más que polvo para tus delirios.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Porque ahora en esta soledad

me doy cuenta de mí y mi vacío

de los pasos a seguir en mi plan,

un plan construido a expensas

de los demás y del otro,

ese alguien que no busco ser,

este que me juega en el sueño.

Aun no se a que llegue, o como me iré

pero hay un Nocturno que abriga

la muerte, la tristeza y más,

que me trasnocha y surge oportuno

aclarando mis respuestas

de las bohemias, de los días perdidos.

Busco sin cesar aquellos rubros

que me permitan anclar en eso

o en el o en ella, que con distintivos

esconde las parte del desastre

son piezas que han llegado fortuitas,

y aún sin armar, solidifican

y conquistan ásperos bordes del todo instantáneo

de mi alma inmadura

y mi cuerpo semi destrozado.