Idioteces solemnes musa desaparecida. TF.
Escribo las idioteces mas solemnes
cuando desapareces,
cuando huyes de mis pensamientos,
“Yoda posee mi cuerpo”.
Horrible lo que escribo;
y los rostros los despedaza Picasso,
y las risas rechinos de caballos,
y los olores de charco en baño publico.
Mirarte es lo que quedaba;
y dame el mal verso de tus respuestas,
y dame el caos en movimiento de saludos y despedidas,
y dame el arsénico dulce de tus labios.
Te digo entonces que me corresponde:
acosar tus pasos, soñar contigo, perseverar en mi persecución;
así como te corresponde, mi desparecida musa:
romperme la crisma, y si hay tiempo (y claro que lo hay), mis deseos.
Rómpeme, quiébrame, embriágame, drógame;
y no dejes nada para los buitres,
y no dejas nada para la muerte,
y no dejes nada para Dios.
¡Ah! Oyes mis idioteces solemnes
gritarte desde mis pesadillas, musa desaparecida,
en soledad me dejas, en silencio todo,
solo poemas de idioteces solemnes dejas.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

1 Tomatazos:
He estado pensando mucho en lo que hace a un escritor, y en cuantos escritores sin editorial habrán que parecen no encontrar espacio para sus ideas y me atrevo a decir que es genial que te hayas aventurado a escribir este blog, pero sobretodo a sacar tu propia voz. En eso creo se distingue un escritor de un aficionado, en que el primero encuentran un espacio para comunicar, pese a que el mundo le llueva a críticas, y el aficionado sólo escribe para sí mismo, encontrando en su propia falta de confianza su mayor obstáculo.
Bien por ti.
P'Gina
Publicar un comentario